Cuando pensamos en fuentes de contaminación química, rara vez nos viene a la cabeza el papel higiénico. Sin embargo, investigaciones científicas recientes han revelado que muchas marcas de papel higiénico contienen sustancias PFAS, un grupo de compuestos químicos sintéticos que se han ganado el apodo de "químicos eternos" por su capacidad de persistir en el medio ambiente durante siglos.
En este artículo te explicamos qué son exactamente los PFAS, cómo llegan al papel higiénico, qué riesgos suponen para la salud y el medio ambiente, y qué alternativas tienes para evitar la exposición a estos contaminantes.
¿Qué son los PFAS?
PFAS son las siglas de sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, un grupo de más de 4.700 compuestos químicos sintéticos que se caracterizan por contener enlaces carbono-flúor extremadamente fuertes. Esta fortaleza química es precisamente lo que los hace tan útiles para la industria y tan peligrosos para el medio ambiente.
Los PFAS se utilizan desde los años 50 en una amplia variedad de productos industriales y de consumo:
- Recubrimientos antiadherentes para sartenes (teflón)
- Tejidos impermeables y repelentes de manchas
- Envases de comida rápida y bandejas de cartón
- Espumas extintoras de incendios
- Cosméticos y productos de cuidado personal
- Papel reciclado y productos derivados
El problema fundamental de los PFAS es que no se descomponen. Una vez liberados al medio ambiente, permanecen en el agua, el suelo y los organismos vivos prácticamente de forma indefinida. De ahí su nombre de "químicos eternos".
¿Cómo llegan los PFAS al papel higiénico?
Un estudio publicado en 2023 por investigadores de la Universidad de Florida analizó papel higiénico de múltiples marcas y países, incluyendo marcas europeas, estadounidenses y latinoamericanas. Los resultados fueron preocupantes: se detectaron PFAS en la práctica totalidad de las muestras analizadas.
Los PFAS llegan al papel higiénico principalmente por dos vías:
A través del papel reciclado
El papel reciclado es la principal fuente de contaminación por PFAS en el papel higiénico. Los productos de papel que entran en el flujo de reciclaje (cajas de pizza, envases de comida, recibos térmicos, papel tratado con recubrimientos impermeables) a menudo contienen PFAS. Cuando este papel se recicla para fabricar papel higiénico, los PFAS se transfieren al producto final.
Durante el proceso de fabricación
Algunos fabricantes utilizan compuestos que contienen PFAS en sus procesos industriales, ya sea como agentes antiespumantes, lubricantes de maquinaria o en los tratamientos de la pulpa de papel.
¿Qué riesgos suponen los PFAS para la salud?
La exposición continuada a PFAS se ha relacionado con diversos problemas de salud. Las investigaciones científicas han asociado estos compuestos con:
- Alteraciones hormonales: los PFAS pueden interferir con el sistema endocrino, afectando la producción y regulación de hormonas
- Daños al sistema inmunitario: estudios han demostrado una menor respuesta a las vacunas en personas con niveles elevados de PFAS en sangre
- Aumento del colesterol: la exposición a PFAS se ha vinculado con niveles elevados de colesterol LDL
- Problemas de tiroides: varios PFAS pueden alterar el funcionamiento de la glándula tiroides
- Mayor riesgo de ciertos cánceres: especialmente cáncer de riñón y cáncer testicular, según datos de estudios epidemiológicos a largo plazo
- Efectos sobre la fertilidad: se han observado alteraciones en la fertilidad tanto masculina como femenina asociadas a la exposición a PFAS
Lo preocupante del papel higiénico como fuente de PFAS es la vía de exposición. El papel higiénico entra en contacto con mucosas y zonas sensibles del cuerpo, y los compuestos pueden absorberse a través de la piel. Además, el papel higiénico usado acaba en el sistema de aguas residuales, convirtiéndose en una fuente constante de PFAS en las aguas urbanas.
El impacto ambiental de los PFAS del papel higiénico
El estudio de la Universidad de Florida estimó que el papel higiénico es una fuente significativa de PFAS en las aguas residuales urbanas. Cuando tiras de la cadena, el papel disuelto y los químicos del papel higiénico llegan a las plantas depuradoras, que no están diseñadas para eliminar estos compuestos.
Los PFAS pasan a través de los sistemas de tratamiento de aguas y acaban en:
- Ríos y lagos: donde contaminan los ecosistemas acuáticos
- Aguas subterráneas: que alimentan pozos y redes de agua potable
- Lodos de depuradora: que a menudo se usan como fertilizante agrícola, trasladando la contaminación al suelo y a la cadena alimentaria
La naturaleza persistente de los PFAS hace que la contaminación sea acumulativa: cada día se añaden más PFAS al medio ambiente y la concentración en agua, suelo y organismos vivos no deja de aumentar.
¿Cómo evitar los PFAS en el papel higiénico?
Aunque eliminar completamente la exposición a PFAS es prácticamente imposible en el mundo actual, sí puedes reducirla significativamente eligiendo productos más seguros. En el caso del papel higiénico, estos son los criterios más importantes:
Elige papel higiénico de bambú en lugar de reciclado
Como hemos visto, el papel reciclado es la principal vía de entrada de PFAS en el papel higiénico. El papel de bambú, al fabricarse con fibras vírgenes de bambú, no arrastra los contaminantes presentes en el flujo de reciclaje. Esto lo convierte en una opción significativamente más limpia desde el punto de vista químico.
Busca marcas transparentes
Las marcas comprometidas con la salud y el medio ambiente proporcionan información sobre sus procesos de fabricación, los materiales que utilizan y los análisis de calidad a los que someten sus productos. Si un fabricante no puede decirte qué sustancias contiene (o no contiene) su papel higiénico, eso ya es un indicador.
Evita papeles con fragancias y tratamientos
Los papeles higiénicos perfumados, con lociones o con tratamientos "especiales" tienen más probabilidades de contener aditivos químicos, incluidos PFAS. Un papel higiénico de calidad no necesita fragancias ni suavizantes artificiales para ser suave y agradable.
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El papel higiénico de bambú como alternativa libre de PFAS
El papel higiénico de bambú fabricado de forma responsable ofrece varias garantías frente a la contaminación por PFAS:
- Fibras vírgenes: al no proceder de papel reciclado, no arrastra contaminantes del flujo de reciclaje
- Proceso de fabricación controlado: los fabricantes de calidad evitan el uso de compuestos con PFAS en sus procesos industriales
- Sin aditivos innecesarios: sin fragancias, tintes ni lociones que puedan introducir sustancias no deseadas
- Blanqueamiento sin cloro: se eliminan las dioxinas y furanos asociados al blanqueamiento con cloro convencional
En Bamboi, nuestro papel higiénico de bambú se fabrica sin PFAS, sin cloro y sin aditivos químicos. Si quieres conocer en detalle cómo se elabora, consulta nuestro artículo sobre el proceso de fabricación del papel higiénico de bambú.
Una cuestión de salud pública
La presencia de PFAS en el papel higiénico pone de relieve un problema más amplio: la cantidad de sustancias químicas potencialmente nocivas que entran en contacto con nuestro cuerpo a través de productos cotidianos que consideramos inofensivos.
La regulación de los PFAS avanza lentamente. La Unión Europea ha propuesto restricciones más estrictas, pero la implementación completa llevará años. Mientras tanto, la responsabilidad recae en parte en los consumidores, que pueden elegir productos más seguros, y en las marcas, que pueden optar por procesos de fabricación libres de estas sustancias.
Informarse es el primer paso. Si te preocupa la sostenibilidad y la seguridad de los productos que usas a diario, te recomendamos leer nuestro artículo sobre papel higiénico biodegradable y conocer las ventajas del papel higiénico de bambú. Cada decisión de compra, por pequeña que parezca, marca una diferencia.
Si quieres probar un papel higiénico sin PFAS, sin cloro y sin aditivos, pide nuestro paquete de prueba de papel higiénico de bambú y compruébalo tú mismo.